domingo, 15 de noviembre de 2015

PORTADA





Eccuela de Ciencias Sociales Artes y Humanidades ECSAH




                                                 Trabajo Colaborativo 3





Presentado a:

Dra. Andrea Del Pilar Arenas


 

Presentado por:

Luz Marlen Soriano
Jeaneth Consuelo Otalora
Lady Carolina Muñoz H.
Judy Marcela Nova


 

Grupo: 403024_51




15 de Noviembre de 2015
 


sábado, 14 de noviembre de 2015

CASO CLÍNICO






CASO CLÍNICO

Veinte años de práctica clínica no me habían preparado para mi encuentro con Rebecca Hasbrouck Cuando trabajaba en el Departamento de Pacientes Externos de una institución psiquiátrica grande, había encontrado cientos de personas cuyas historias me conmovieron, por alguna razón, la de rebeca parecía inusualmente perturbadora. Quizá era su parecido a mí en tantas formas lo que me agitaba. Como yo, ella tenía alrededor de 45 años de edad y había sido madre de dos hijos cuando estaba al principio de sus 30s. Había sido criada en una familia de clase media y había asistido a escuelas excelentes. De hecho, cuando hablé por primera vez con Rebecca, mi atención fue atraída por la descolorida fotografía polaroid que apretaba con fuerza en su puño. Era la imagen de una Rebecca jubilosa de 22 años de edad el día de su graduación de una universidad de League. Estaba parada junto a sus padres y su hermana mayor, todos relucientes de orgullo por lo que había logrado, y con las mayores expectativas sobre su futuro. Después me enteré que planeaba asistir a una de las escuelas de derecho más prominentes en el país, donde se especializaría en derecho marítimo. Todos, incluso ella misma, suponían que le esperaba una vida de felicidad y logro personal.

Antes de contarles el resto de la historia de Rebecca, déjenme decirles más sobre mi encuentro inicial con ella. Era la mañana del martes posterior al fin de semana del Día del Trabajo. El verano había terminado y yo regresaba de unas vacaciones reparadoras, agobiada un poco por lo que pudiera contener la correspondencia, los mensajes y las nuevas responsabilidades que me esperaban. Había llegado temprano esa mañana, aún antes que la recepcionista, con la esperanza de adelantar mi trabajo. Cuando me acercaba a la entrada de la clínica, me conmocionó, sin embargo, encontrar a una mujer desaliñada recargada contra la puerta cerrada. Su cabello estaba sucio y enmarañado, sus ropas raídas y  manchadas. Me vio con una mirada penetrante y dijo mi nombre. ¿Quién era esa mujer? ¿Cómo sabía mi nombre? La vista cotidiana de innumerables indigentes en la ciudad me había insensibilizado al poder de su desesperación, pero de pronto me sobresaltó que uno de ellos pronunciara mi nombre.

Después de abrir la puerta, le pedí que entrara y tomara asiento en la sala de espera. Mientras emergía de un estado de aparente incoherencia, esta mujer me dijo que nombre era Rebecca Hasbrouck. Explicó que una antigua amiga de la  universidad a quien le había telefoneado le había dado mi nombre y mi dirección. Al parecer la amiga de Rebecca reconoció la gravedad de su condición y la exhortó a buscar ayuda profesional.

Le pedí a Rebecca que me contará cómo podría ayudarla. Con lágrimas rodando por su rostro, susurró que necesitaba “regresar al mundo” del que había huido tres años antes. Le pedí que me contara cuál era ese “mundo”. La historia que se desarrolló parecía increíble. Explicó que apenas unos cuantos años antes, llevaba  una vida confortable en un suburbio de clase media alta. Tanto ella como su esposo eran abogados muy exitosos y sus dos hijos eran brillantes, atractivos y atléticamente dotados. De manera rara, Rebecca se detuvo aquí, como si fuera el final de la historia. Como es natural, le pregunté qué había sucedido entonces. Al oír mi pregunta, sus ojos se pusieron vidriosos mientras vagaban a un estado de aparente fantasía. Continué hablando con ella, pero no parecía escuchar mis palabras. Pasaron varios minutos y ella regresó a nuestro diálogo.

Rebecca procedió a contarme la historia que la llevó a la depresión, desesperación y pobreza. De manera interesante, el punto decisivo en la vida de Rebecca, fue casi 3 años antes del día de nuestro encuentro. Cuando ella y su familia regresaban de unas vacaciones en las montañas, un camión grande chocó  violentamente contra su automóvil, causando que el auto, conducido por Rebecca, se saliera del camino y rodara varias veces. Rebecca no estaba segura de cómo su cuerpo salió impelido de los escombros, pero recuerda yacer cerca del vehículo incendiado mientras las llamas consumían a las 3 personas más importantes en su vida. Durante las semanas que pasó en el hospital, recuperándose de sus propias lesiones graves, incluyendo traumatismo craneal, recuperaba y perdía la conciencia, convencida todo el tiempo de que su experiencia tan solo era un mal sueño del que pronto despertaría.

Cuando la dieron de alta del hospital, regresó a su hogar vacío pero estaba implacablemente atormentada por las voces y recuerdos de sus hijos y su esposo. Percatándose de que estaba en una confusión emocional, acudió a su madre en busca de apoyo y asistencia. Tristemente la madre de Rebecca también estaba luchando con uno de sus episodios recurrentes de depresión grave y fue incapaz de ayudar a Rebecca en su momento de necesidad. De hecho, su madre le dijo severamente a Rebecca que no le llamara de nuevo, porque no deseaba ser agobiada por sus dificultades. Para aumentar la consternación de Rebecca, ella recibió una respuesta de distanciamiento similar de los padres de su difunto marido, quienes le dijeron que era demasiado doloroso para ellos relacionarse con la mujer que había “matado” a su hijo y a sus nietos. Al sentir que no había nadie a quien pudiera recurrir en busca de ayuda, Rebecca se propuso buscar a sus familiares perdidos. En medio de una fría noche de octubre, salió de su casa vestida solo con un camisón y pantuflas. Recorriendo una distancia de más de 6 kilómetros por el centro de la ciudad, gritaba los nombres de estos 3 fantasmas por lugares familiares.

Eventualmente, llegó a la puerta de la casa del jefe de policía y gritó a todo pulmón que deseaba que sus hijos y esposo fueran liberados de prisión. Se llamó a una patrulla y ella fue llevada a una sala de urgencias psiquiátricas. Sin embargo, durante el proceso de su admisión con astucia se escabulló y se puso en marcha para reunirse con sus familiares quienes estaban “llamándola”. Durante los 3 años que siguieron a este trágico episodio, Rebecca cayó en una vida de vagabundeo perdiendo todo el contacto con su mundo anterior.




Doctora Sarah Tobin



viernes, 13 de noviembre de 2015

HIPÓTESIS Y DESARROLLO


Hipótesis del Caso Estudio:



Rebecca Hasbrouck mujer, edad alrededor de los 45 años, refiere ser la hermana mayor de su grupo familiar, criada en una familia de clase media, “manifiesta haberse formado como profesional en derecho con unas altas expectativas de vida y nivel Social”. Su apariencia era desaliñada, su cabello estaba sucio y enmarañado, sus ropas raídas y manchadas.


Se presenta en un estado de aparente incoherencia, manifiesta estar cansada. Tener dos hijos los cuales concibe a los 30 años de edad aproximadamente; inicia su relato manifestando que llevaba hace un tiempo una vida confortable en clase alta y procede a relatar lo sucedido. Una tarde después de pasar unas vacaciones junto con su esposo e hijos, ocurre un trágico accidente de tránsito donde fallecen sus dos hijos y su esposo en el cual ella conducía, fue la única sobreviviente ante el suceso ocurrido hace aproximadamente  tres años, como consecuencia presenta un trauma cráneo encefálico, y antecedentes de depresión severa. Presenta pérdida de contacto con la realidad, y estados alterados de conciencia. Durante los 3 años que siguieron a este trágico episodio, Rebecca cayó en una vida de vagabundeo perdiendo todo el contacto con su mundo anterior.




Principales Características del Caso Estudio:

  
  • Se evidencia un estado de depresión, desesperación y pobreza.
  • Presenta actitudes y tendencias depresivas y pesimistas relacionadas con las relaciones   familiares extensas distantes.
  • Muestra facilidad para recordar hechos ocurridos antes del accidente, después de este son un poco vagos.
  • Entiende que necesita ayuda.
  • Presenta estados parciales  de aparente incoherencia.
  • Sus pensamientos parecían vagar a un estado de aparente fantasía en cuanto a la narración de su historia.


Sintomatología:

  •  Agitación, inquietud e irritabilidad.

  • Cambio drástico en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.

  • Mucha dificultad para concentrarse.

  • Fatiga y falta de energía.

  • Sentimientos de desesperanza y abandono.

  • Sentimientos de minusvalía, odio a sí mismo y culpa.

  • Volverse retraído o aislado.

  • Pérdida de interés o placer en actividades que alguna vez se disfrutaban.

  • Pensamientos de muerte o suicidio

  • Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.



En Referencia a: 

  


  • Manejo de duelo: Rebeca no realizo manejo de duelo, se encuentra en un estado de profunda depresión y delirio


  • Relación-pareja: su esposo falleció en el accidente en el cual ella conducía, tuvieron dos hijos, los cuales también fallecieron en el mismo.



  • Relación con otros miembros de la familia: la paciente proviene de una buena familia, padre, madre y hermana mayor, después de la muerte de su esposo e hijos sufre rechazo, distanciamiento y señalamiento por parte de sus suegros, y de su propia madre quien es incapaz de ayudarle puesto que ella también padece frecuentes episodios de depresión grave.



Impresión Diagnostica (Dx):

La paciente  inicialmente presenta un cuadro de “Trastorno depresivo asociado con duelo patológico”.

“La depresión es una alteración patológica del estado de ánimo con descenso del humor en el que predominan los síntomas afectivos (tristeza patológica, decaimiento, irritabilidad, sensación subjetiva de malestar e impotencia frente a las exigencias de la vida) además, en mayor o menor grado, están presentes síntomas de tipo cognitivo, volitivo y somático, por lo que es una afectación global de la vida psíquica […]

“El término "duelo" se aplica a la reacción psicológica que presentan algunas personas ante una pérdida significativa. Es el duelo un sentimiento subjetivo provocado por la muerte de un ser querido, conlleva un sentimiento de pérdida por ello e implica vivir un luto, que es la expresión social del comportamiento tras la pérdida. La expresión del duelo depende de las normas y expectativas culturales y de las circunstancias de la pérdida. La CIE-10 describe como manifestaciones clínicas más relevantes, humor depresivo, ansiedad, preocupación, sentimiento de incapacidad para afrontar problemas y el futuro, y un cierto grado de deterioro en la vida cotidiana. 


El DSM IV señala que ante la reacción de pérdida pueden aparecer síntomas característicos del episodio depresivo mayor. Henry Ey, refiere que la sintomatología depresiva que sobreviene en una reacción de duelo casi siempre está favorecida por una predisposición de la personalidad de base, unida a las condiciones de vida y al modo de existencia. El concepto psicoanalítico de depresión ha ido cambiando con el paso del tiempo y la evolución de las ideas sobre las depresiones, que van desde el acento inicial en las características orales de las personas que viven las pérdidas, hasta la situación actual que valora, más características del self, el narcisismo y la autoestima”.


Tomado de:  Revista de la Cátedra de psicología médica y psiquiatría y U.D. de historia de la medicina, ISSN 0214-7424, Vol. 9, Nº 1-2, 1998, págs. 67-77




Según el DSM-IV en el Duelo encontraríamos:



Trastornos del estado de ánimo Trastornos del Eje I y Eje II: “La característica de estos cuadros es la alteración del estado anímico o del afecto”.

El manual define diversos tipo de episodios afectivos (no se diagnostican por separado) que se combinan para dar los diferentes trastornos del estado del ánimo (estos son los que se diagnostican). Los episodios afectivos son:


Episodio Depresivo Mayor- Trastorno Depresivo Mayor 

- Episodio maníaco
- Episodio mixto
- Episodio hipomaníaco


Criterios para el Episodio Depresivo Mayor


A. Presencia de cinco (o más) de los siguientes síntomas durante un período de 2 semanas, que representan un cambio respecto a la actividad previa; uno de los síntomas debe ser (1) estado de ánimo depresivo o (2) pérdida de interés o de la capacidad para el placer.
Nota: No incluir los síntomas que son claramente debidos a enfermedad médica o las ideas delirantes o alucinaciones no congruentes con el estado de ánimo.

(1) estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, casi cada día según lo indica el propio sujeto (p. ej., se siente triste o vacío) o la observación realizada por otros (p. ej., llanto). Nota: En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable

(2) disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o casi todas las actividades, la mayor parte del día, casi cada día (según refiere el propio sujeto u observan los demás).

(3) pérdida importante de peso sin hacer régimen o aumento de peso (p. ej., un cambio de más del 5 % del peso corporal en 1 mes), o pérdida o aumento del apetito casi cada día. Nota: En niños hay que valorar el fracaso en lograr los aumentos de peso esperables.

(4) insomnio o hipersomnia casi cada día.

(5) agitación o enlentecimiento psicomotores casi cada día (observable por los demás, no meras sensaciones de inquietud o de estar enlentecido).

(6) fatiga o pérdida de energía casi cada día.

(7) sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva o inapropiada (que pueden ser delirantes) casi cada día (no los simples autorreproches o culpabilidad por el hecho de estar enfermo).

(8) disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o indecisión, casi cada día (ya sea una atribución subjetiva o una observación ajena).

(9) pensamientos recurrentes de muerte (no sólo temor a la muerte), ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse.


"Con respecto al Duelo" 



Esta categoría puede usarse cuando el objeto de atención clínica es una reacción a la muerte de una persona querida. Como parte de su reacción de pérdida, algunos individuos afligidos presentan síntomas característicos de un episodio de depresión mayor (p. ej., sentimientos de tristeza y síntomas asociados como insomnio, anorexia y pérdida de peso). La persona con duelo valora el estado de ánimo depresivo como «normal», aunque puede buscar ayuda profesional para aliviar los síntomas asociados como el insomnio y la anorexia. La duración y la expresión de un duelo «normal» varían considerablemente entre los diferentes grupos culturales. El diagnóstico de trastorno depresivo mayor no está indicado a menos que los síntomas se mantengan 2 meses después de la pérdida. Sin embargo, la presencia de ciertos síntomas que no son característicos de una reacción de duelo «normal» puede ser útil para diferenciar el duelo del episodio depresivo mayor. 



Características:


1) La culpa por las cosas, más que por las acciones, recibidas o no recibidas por el superviviente en el momento de morir la persona querida.

2) Pensamientos de muerte más que voluntad de vivir, con el sentimiento de que el superviviente debería haber muerto con la persona fallecida.

3) Preocupación mórbida con sentimiento de inutilidad.

4) Enlentecimiento psicomotor acusado.

5) deterioro funcional acusado y prolongado.

6) experiencias alucinatorias distintas de las de escuchar la voz o ver la imagen fugaz de la persona fallecida.   





jueves, 12 de noviembre de 2015

PLAN DE INTERVENCIÒN








Se pretende realizar intervenciones
 con 
técnicas 
Cognitivo‐Conductuales y aplicación de test tales como:



Escala de Hamilton para evaluación de la depresión (Ham-d)


La escala de valoración de Hamilton para la evaluación de la depresión (Hamilton depresión rating scale (HDRS)) es una escala, heteroaplicada, diseñada para ser utilizada en pacientes diagnosticados previamente de depresión, con el objetivo de evaluar cuantitativamente la gravedad de los síntomas y valorar los cambios del paciente deprimido. Se valora de acuerdo con la información obtenida en la entrevista clínica y acepta información complementaria de otras fuentes secundarias.









Nombre de la Prueba: Inventario de depresión Rasgo- Estado (IDERE)

Aplicación: personas mayores de 15 años

Significado: el IDERE permite obtener el grado de depresión como estado y el grado de depresión personal.

Descripción: EL IDERE es un inventario auto evaluativo diseñado para evaluar dos formas relativamente independientes de la depresión: la depresión como estado (condición emocional transitoria) y la depresión como rasgo (propensión  a sufrir estados depresivos como una cualidad relativamente estable.


La escala que evalúa la depresión como estado permite identificar, de manera rápida, a las personas que tiene síntomas depresivos así como sentimientos de tristeza reactivos a situaciones de pérdida o amenaza, que no necesariamente se estructuran como un trastorno depresivo aunque provoquen malestar e incapacidad.









 Nombre de la Prueba: Escala de Afrontamiento de Lazarus.

Titulo: Escala de Modos de Afrontamientos

Fundamentación: esta escala es posiblemente el instrumento más popular para el estudio del afrontamiento, ya que ha sido desarrollada por los autores “Clásicos” del tema:
R.S. Lazarus y S. Folkman.

Lazarus y S. Folkman definen el afrontamiento como “aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas especificas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desordenantes de los recursos del individuo”.

Ellos plantean el afrontamiento como un proceso cambiante en el que el individuo, en determinados momentos, debe contar principalmente con estrategias defensivas, y en otros con estrategias que sirvan para resolver el problema, todo ello a medida que va cambiando su relación con el entorno.


ESCALA MODOS DE AFRONTAMIENTO DE LAZARUS 




Nombre: _______________________________________________Edad: ________

Sexo:________ Estado civil: _________________________

Instrucciones:

El siguiente cuestionario tiene por finalidad ayudarlo a analizar las formas o estilos principales en que usted enfrenta las situaciones problemáticas o conflictivas. Lea por favor cada uno de los ítems que se indican a continuación y escriba el número que exprese en que medida usted actuó en cada uno de ellos.

0______ En absoluto.
1______ En alguna medida.
2______ Bastante.
3______ En gran medida.

ANEXO: VALORACIÓN RESULTADOS ESTRATEGIA
DE CONFRONTACIÓN DE LA ESCALA MODOS
DE AFRONTAMIENTO
Dionisio Zaldivar Pérez



Nombre:___________________________________ Edad:__________

Sexo:___________________ Estado civil: ______________________

Favor valorar de acuerdo con la escala que se presenta a continuación los resultados mas frecuentes que usted ha obtenido en el enfrentamiento a situaciones conflictivas mediante el empleo de las estrategias de afrontamiento que usted ha señalado mas arriba (escala modos de afrontamiento)

Frecuencia
Muy Poco Frecuente
Muy poco Frecuente
Regular
Frecuente
Resultados
1.     No resuelto y peor.
2.     No cambió
3.     Resuelto pero no satisfactorio
4.     No resuelto pero mejorado
5.     Resuelto satisfactoriamente



Escala de Zung - Depresión:


La escala de auto-evaluación para la depresión de Zung fue diseñada por W.W.Zung para evaluar el nivel de depresión en pacientes diagnosticados con algún desorden depresivo.

La escala de auto-evaluación para la depresión de Zung es una encuesta corta que se auto administra para valorar que tan deprimido se encuentra un paciente. 

Hay 20 asuntos en la escala que indican las 4 características más comunes de la depresión: el efecto dominante, los equivalentes fisiológicos, otras perturbaciones, y las actividades Psico-motoras.





 Tomado de: http://www.mentalhealthministries.net/resources/flyers/zung_scale/zung_scale_sp.pdf




Terapia Cognitiva para la Depresión Según Beck:


Fases

  • Establecer la relación terapéutica: inspirarle confianza, destacar y mantener en todo momento una actitud de trabajo en equipo actitud positiva, hacer resúmenes de lo que el paciente ha dicho y pedirle que el lo haga, hacer preguntas, usar el humor con prudencia y sensatez, comprender el paradigma personal del paciente. 
  • Comprender sus quejas y transformarlas en síntomas-objetivo: escucharle empáticamente para comprender su paradigma personal, su visión de si mismo, del mundo y del fututo, ya que solo asi se sentirá comprendido y motivado para decidirse a ponerlo a prueba. 
  • Indagar y concretar historia anterior (antecedentes): factores predisposicionales (genéticos, biológicos, traumas infantiles, esquemas disfuncionales, etc), factores desencadenantes (pérdidas reales o percibidas),  síntomas de depresión según cuestionario de Beck, síntomas afectivos (tristeza, apatía, ansiedad, etc), síntomas motivacionales (deseo de escapar, de evitar problemas, etc), síntomas fisiológicos-vegetativos, síntomas conductuales, síntomas cognitivos. 
  • Explicar el modelo cognitivo de la depresión y demostrarle cómo influyen las cogniciones en las emociones.

Técnicas conductuales: 
  

Lista de actividades potencialmente agradables, lista de actividades de dominio, programa semanal de actividades, asignación de tareas graduales, practica imaginada. Estas tareas sirven para probar la validez de las creencias del paciente acerca de si mismo, comprobar la relación entre la actividad realizada y el estado de ánimo, fijar su atención en las sensaciones agradables. 


Técnicas cognitivas: 
 
Detectar pensamientos automáticos, comprobar como los pensamientos automáticos influyen en las emociones, entrenamiento en observación y registro de cogniciones, registrar los pensamientos automáticos, traducir o reducir el pensamiento a su esencia, clasificar las cogniciones en función de sus contenidos o temas y distorsiones, someter los pensamientos automáticos a prueba de realidad, técnicas de re atribución, búsqueda de interpretaciones alternativas, introducir en los auto registros el apartado “interpretaciones alternativas”, contador de pulsera.

Métodos para cambiar creencias (esquemas) disfuncionales:


  • Hacer preguntas
  • Listar las ventajas e inconvenientes de mantener o dejar una creencia

  • Neutralizar supuestos relacionados con la autoestima

  • Destacar la supuesta arbitrariedad de supuestos des adaptivos como “para ser feliz necesito…”

  • Demostrarles que la felicidad es algo gradual, transitorio y dinamico y que esta producida en buena parte por actividades agradables

  • Ver la utilidad a corto y largo plazo

  • Actuar en contra de los supuestos disfuncionales

  • Considerar sus supuestos como hipótesis y diseñar experimentos para ponerlos a prueba

  • Juegos de roles

  • Buscar evidencias a favor y en contra

  • Buscar explicaciones alternativas

Tomado de: http://www.cop.es/colegiados/CV00520/Guia%20Beck%20depresion.pdf


Tratamientos cognitivo conductuales -Tratamiento cognitivo conductual clásico.
 
"Los modelos cognitivos emplean la metáfora del hombre como sistema de información, es decir, similar a un ordenador. El hombre procesa información del medio antes de emitir una respuesta, clasifica, evalúa y asigna significado al estímulo que recibe en función de su conjunto de experiencias que tiene almacenadas en su memoria, provenientes sus experiencias anteriores de interacción con el medio y de sus creencias, suposiciones, actitudes, visiones del mundo y autovaloraciones".

"La terapia cognitiva afirma que en los trastornos emocionales surgen de los pensamientos irracionales. Si se analizan los pensamientos que están detrás de un comportamiento y se le hace lógico y racional, el problema psicológico se solucionará. Existe una distorsión sistemática en el procesamiento de la información, de este modo la perturbación emocional depende del potencial de los individuos para percibir negativamente el ambiente y los acontecimientos que les rodean".

Los objetivos a conseguir durante la terapia cognitivo conductual son:

  1. Aprender a evaluar las situaciones relevantes de forma lógica y realista.
  2. La depresión hace que restrinjamos nuestra atención y no tengamos presentes más que los aspectos negativos de la situación. por eso la terapia cognitivo conductual propone un cambio para tener en cuenta a todos los datos relevantes en esas situaciones. 
  3. Aprender a formular explicaciones alternativas lógicas y racionales para poder obtener un resultado adaptativo en las interacciones sociales. 
  4. Cambiar los pensamientos, de forma que cuando se detecta un pensamiento automático irracional se cambie por el pensamiento racional y lógico que se ha elaborado. Esta parte de la terapia cognitivo conductual clásica no es compartida por la terapia de aceptación y compromiso, que trata de cambiar la función del pensamiento, es decir, la reacción que tenemos al pensarlo y no trata de modificar el contenido, es decir, si es lógico y racional o si refleja o no la realidad.
  5. Por último, y de forma importante, propone poner a prueba los pensamientos racionales llevando a cabo experimentos conductuales que proporcionen oportunidades para comprobar que llevan a un comportamiento más adaptativo en la interacción con otras personas y en la resolución de problemas.
Entre las técnicas conductuales podemos reseñar: "La programación de actividades y asignación de tareas graduales, la práctica cognitiva y el entrenamiento asertivo. En las técnicas cognitivas destacamos en entrenamiento en observación y registro de cogniciones, demostrar al paciente la relación entre cognición, afecto y conducta, etc.

La intervención irá completada de técnicas de reatribución y para modificar imágenes, así como de distintos procedimientos para aliviar los síntomas afectivos.

La Activación Conductual: "El tratamiento sobre el que más estudios se han hecho y que ha mostrado su eficacia de forma más contundente, mostrándose incluso más eficaz que el tratamiento farmacológico, ha sido el tratamiento cognitivo conductual. En el año 1996 Jacobson y otros realizaron un estudio sobre cuales de los componentes de la terapia cognitivo conductual eran los que influían en la mejora que proporciona la terapia cognitivo conductual, llegando a la conclusión que la activación conductual es el factor fundamental". 


"Jacobson, en su propuesta inicial de la activación conductual, considera que uno de los elementos que llevan a las personas a dejar de recibir refuerzos en la vida cotidiana son los miedos, por ejemplo, miedo al rechazo, miedo al fracaso, etc. De esta forma se explica la frecuencia en la que aparecen la depresión y la ansiedad conjuntamente. La relación entre la depresión y el estrés ha sido ampliamente documentada (Liu y Alloy, 2010)".


Tomado de http://www.psicoterapeutas.com/trastornos/depresion/tratamientos_depresion.html